FGR incinera casi 24 kilos de drogas y destruye más de ocho mil objetos relacionados con delitos en Yucatán
Entre los narcóticos eliminados se encuentran marihuana, cocaína, metanfetaminas y derivados del cannabis. También fueron destruidos teléfonos celulares, computadoras, básculas, documentos falsificados y otros objetos asegurados durante investigaciones federales.
La Fiscalía General de la República (FGR) incineró casi 24 kilogramos de narcóticos y destruyó ocho mil 99 objetos relacionados con diversos delitos federales, como parte de los procedimientos de disposición final de evidencias aseguradas durante investigaciones y procesos penales desarrollados en Yucatán.

La destrucción de las sustancias y los objetos se realizó en las instalaciones del 11vo Batallón de Infantería de la Secretaría de la Defensa Nacional, en Mérida, bajo la supervisión de autoridades ministeriales, peritos y representantes del Órgano Interno de Control.
De acuerdo con la Fiscalía Especializada de Control Regional (FECOR), fueron incinerados 23 kilos 797 gramos y 664 miligramos de sustancias clasificadas en el inventario del procedimiento, además de diversos narcóticos líquidos, medicamentos controlados y otros materiales relacionados con expedientes judiciales.
La mayor cantidad correspondió a cannabis, con 21 kilos 108 gramos y 385 miligramos, seguida de metanfetamina, con un kilo 84 gramos y 262 miligramos, además de otros 315 gramos y 300 miligramos de clorhidrato de metanfetamina.
También fueron destruidos 165 gramos y 17 miligramos de cocaína, 23 gramos y 200 miligramos de clorhidrato de cocaína y 262 gramos y 200 miligramos de aceite de cannabis.
En el inventario figuraban igualmente 839 gramos y 300 miligramos de una sustancia que fue clasificada como negativa, es decir, que no fue identificada como narcótico en los análisis correspondientes.
La dependencia federal informó que entre los productos líquidos incinerados había un litro y 438 mililitros de tetrahidrocannabinol (THC), principal componente psicoactivo del cannabis, así como 144 mililitros de aceite de cannabis, dos mililitros de LSD, 147 mililitros de preparados de marihuana y 287 mililitros de sustancias con resultado negativo.
A estos materiales se sumaron 18 unidades de tetrahidrocannabinol, 27 pastillas de clonazepam, 12 de fentermina, seis de sertralina, siete de triazolam y cinco semillas de cannabis.

Aunque algunos de estos medicamentos tienen aplicaciones terapéuticas y su utilización puede ser legal bajo determinadas condiciones, su aseguramiento en investigaciones federales puede estar relacionado con presuntas irregularidades en su posesión, distribución o comercialización.
Además de los narcóticos, las autoridades federales destruyeron ocho mil 99 objetos vinculados con averiguaciones previas, carpetas de investigación y causas penales.
Entre ellos se encontraban teléfonos celulares, computadoras portátiles, tabletas electrónicas, memorias USB, discos compactos, DVD, bocinas portátiles, mochilas, carteras, cangureras y básculas.
También fueron eliminadas actas de nacimiento apócrifas y un ejemplar de producto marino identificado como cazón, cuya presencia entre los objetos asegurados refleja que los procedimientos de destrucción no se limitan exclusivamente a investigaciones relacionadas con narcóticos.
La dependencia no detalló los delitos específicos a los que estaban vinculados estos objetos ni cuántos correspondían a investigaciones por narcotráfico, falsificación de documentos u otras conductas ilícitas.
La presencia de equipos electrónicos resulta relevante porque estos dispositivos pueden ser asegurados durante investigaciones criminales para obtener información relacionada con comunicaciones, operaciones financieras o posibles vínculos entre personas investigadas.
Sin embargo, la Fiscalía no informó si los aparatos destruidos habían sido utilizados específicamente en investigaciones por delincuencia organizada o narcomenudeo.

La incineración de narcóticos forma parte de los procedimientos establecidos para dar destino final a sustancias aseguradas por las autoridades federales, una vez cumplidos los requisitos legales correspondientes.
Estos mecanismos buscan impedir que las drogas aseguradas regresen al mercado ilegal y garantizar que su destrucción se realice bajo controles institucionales.
En México, el Ministerio Público Federal interviene en la investigación de delitos contra la salud de competencia federal, mientras que la destrucción de narcóticos y objetos asegurados debe sujetarse a las disposiciones legales aplicables, incluida la conservación de las muestras y evidencias necesarias para los procedimientos judiciales.
Por ello, durante estas diligencias se requiere la participación de funcionarios responsables de verificar la identidad, características y cantidades de los materiales que serán destruidos.
En el caso de Yucatán, el evento contó con la presencia de representantes de la Fiscalía Federal, elementos de la Policía Federal Ministerial, peritos oficiales, testigos de asistencia y personal del Órgano Interno de Control.
Estos últimos verificaron la autenticidad y el peso de los estupefacientes, además de supervisar el desarrollo de la diligencia hasta su conclusión.
La destrucción de estos narcóticos ocurre en un contexto de operativos de seguridad y acciones ministeriales desarrolladas en distintos municipios de Yucatán. Durante los últimos meses las autoridades estatales y federales han reportado cateos, detenciones y aseguramientos de sustancias ilícitas.
Entre las drogas que han figurado en estos procedimientos se encuentran la marihuana, la cocaína y, particularmente, la metanfetamina, conocida comúnmente como cristal.
Las investigaciones relacionadas con delitos contra la salud pueden involucrar tanto actividades de distribución local como conductas de competencia federal, dependiendo de las cantidades aseguradas, las circunstancias y la posible participación de redes delictivas.
En este escenario, la colaboración entre la FGR, la Secretaría de Seguridad Pública de Yucatán, la Guardia Nacional, la Secretaría de la Defensa Nacional y la Secretaría de Marina ha sido parte de diversos operativos contra la distribución de drogas en la entidad.
No obstante, la cantidad de narcóticos incinerados en esta ocasión no representa necesariamente el volumen de drogas decomisadas durante 2026, debido a que los materiales destruidos corresponden a diferentes averiguaciones previas, carpetas de investigación y causas penales, algunas de las cuales pueden haberse iniciado en años anteriores.

Tampoco es posible establecer, únicamente a partir de este procedimiento, cuántas personas fueron detenidas, procesadas o sentenciadas por los delitos relacionados con los materiales destruidos.
La Fiscalía no proporcionó información sobre el número de expedientes involucrados, las fechas de los aseguramientos ni el valor estimado de los narcóticos retirados de circulación.
Estos datos permitirían dimensionar con mayor precisión el alcance de las investigaciones federales y determinar qué proporción de los aseguramientos corresponde a cada tipo de droga.
Con esta destrucción, la FGR concluyó el procedimiento de disposición final de miles de objetos y diversas sustancias aseguradas en investigaciones federales, aunque queda pendiente conocer el número de expedientes involucrados y los resultados judiciales de los casos de los que procedían.

