DestacadoEspectáculosLocal

MARÍA SAN FELIPE  SE PRESENTA EN EL LUNARIO DEL AUDITORIO NACIONAL 

Cada objeto, cada rincón, cada nota de sus canciones y cada palabra de sus poemas danzan en una dirección: al altar de ese amor que ya no está y al que como reza uno de sus poemas “para que algún día nos haga el milagro de dejarnos de doler” . 

Así se vivió la noche que marcó a María San Felipe y todos los presentes en El Lunario del Auditorio Nacional durante el recital “Por si volvieras”, y que hasta hoy flota en el aire para quienes lo vivieron en vivo.

Durante más de dos horas, la artista ofreció una veintena de canciones y poemas que al final dejaron de pie y aplaudiendo por varios minutos a todos, porque el viaje del duelo a la esperanza en el amor caló hondo. 

“Este concierto fue la oportunidad de aprender y crecer. Aunque mi entrega es la misma donde quiera que me presente y el público me hace la noche, porque es el contacto humano lo que me llena. Estar en El Lunario es importante para la industria, y yo cada día intento caminar en armonía con lo que esta exige, pero no me entrego a ella”, confiesa. 

Tras el éxito obtenido en el recinto capitalino, y posteriormente en Campeche, el 2026 se perfila como el año de la expansión para María San Felipe. La artista ya trabaja en su agenda que incluye una nueva producción discográfica y una gira incluso fuera del país. 

Actualmente se encuentra en el proceso de creación de un nuevo álbum que cerrará el ciclo de sus éxitos actuales para dar paso a nuevas composiciones que exploran el amor, la vida y sus raíces yucatecas, desde una perspectiva renovada.

Sin embargo, planea seguir llevando “Por si volvieras” y su nuevo material a escenarios claves. 

“Estoy viviendo una etapa de plenitud donde el equilibrio entre mi crecimiento como artista y mi familia es mi mayor éxito”, detalla de manera firme y consciente de qué es lo más importante en su vida.  

“Lo que viene en 2026 es el resultado de años de creer en el poder curativo del arte”, comparte la cantautora.

María San Felipe continuará demostrando que desde la vulnerabilidad se construye la mayor fortaleza, llevando la bandera de Yucatán y de la canción de autor a otros niveles. “No tuve que irme de ninguna parte para volver a mí. Siempre estuve en mí, he pagado el precio de creer en  mi creación aunque no haya dado los resultados que me permitieran vivir de ella por muchísimos años; aunque no era lo que estaba de moda, aunque nunca acepté disfrazarme de nada. El público llegó a mí y yo llegué a él”, detalla.

“Nos aceptamos, compartimos,  defendemos la emoción y el sentir. Reivindicamos lo más  humano que podemos compartir: el dolor, la tristeza y la esperanza. Eso es lo que siempre me ha conectado con el público y lo que siempre me va a sostener como artista y persona”, concluye emocionada. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *